Alimentación, enfermedad y organización social
Referencia: Uccheddu, Giulia y Ortega-Muñoz, Allan (22 de julio de 2026). “Enfermedad y nutrición de la sociedad heterárquica de Tulum, México, durante el Posclásico tardío”. Latin American Antiquity, pp. 1–17. DOI: 10.1017/laq.2026.10179. Artículo académico
Región y cultura: Tulum, Quintana Roo; mayas del Posclásico tardío, aproximadamente 1200–1550 d.C.
Aportación: el estudio combina alimentación, paleopatología y organización social. La dieta se basaba principalmente en maíz, complementado con recursos marinos, pero se documentan deficiencias relacionadas con hierro y vitamina C.
Aunque las élites accedían preferentemente a determinados bienes simbólicos, los indicadores de salud no muestran desigualdades sociales acusadas. Los autores proponen una organización heterárquica, con diferentes niveles de élite y mecanismos cooperativos, en lugar de una jerarquía rígidamente centralizada.
Tulum permite relacionar arquitectura, alimentación, salud y estructura política, evitando presentar la sociedad maya posclásica únicamente mediante categorías piramidales simples.
Alimentación, enfermedad y organización social en el centro ceremonial maya de Tulum
Resumen ejecutivo
La evidencia disponible permite reconstruir con bastante detalle la vida de los habitantes del Tulum del Posclásico tardío, pero con una limitación decisiva: los conjuntos humanos mejor estudiados proceden del interior del recinto amurallado, es decir, de sectores privilegiados, y no de la población común que probablemente residía en gran medida en los barrios exteriores. Por ello, hablar de “la población de Tulum” a partir de estos restos exige cautela. El estudio bioarqueológico más completo hasta la fecha, publicado por Giulia Uccheddu y Allan Ortega-Muñoz en 2026 en Latin American Antiquity, analiza precisamente diferencias entre entierros asociados a estructuras palaciegas y a plataformas domésticas intramuros. citeturn21view0turn26view0
La imagen que surge no es la de una élite libre de enfermedades y alimentada de forma radicalmente diferente del resto de los privilegiados. La alimentación tuvo como base importante el maíz, complementado por recursos marinos, mientras que la posición de Tulum en las rutas de navegación caribeñas facilitaba la entrada de productos procedentes de otras zonas. Sin embargo, todavía no existe una serie publicada de Tulum con valores individuales suficientemente completos de δ¹³C y δ¹⁵N en colágeno humano que permita convertir esa conclusión en porcentajes fiables de maíz, pescado, moluscos y carne terrestre. El trabajo de isótopos publicado en 2019 se centró principalmente en procedencia y movilidad mediante ⁸⁷Sr/⁸⁶Sr y δ¹⁸O, con carbono del esmalte como dato complementario, mientras que el estudio de 2026 remite para la dieta isotópica a informes recientes de proyecto. citeturn25search0turn25search2turn19view3
Los restos óseos revelan una carga considerable de estrés fisiológico. Entre entierros domésticos y palaciegos, la hiperostosis porótica alcanza respectivamente 69,2 % y 60,9 %; la periostitis del esqueleto, 63,2 % y 78,9 %; las caries, 13,1 % y 16,3 %; y las hipoplasias lineales del esmalte, 38,1 % y 34,8 %. Ninguna de esas diferencias resultó estadísticamente significativa. Por tanto, la arquitectura, los ajuares y la posición funeraria muestran jerarquía, pero los indicadores de salud no reproducen una separación biológica equivalente. citeturn26view2turn26view3
Esto sustenta la interpretación más novedosa: el Tulum intramuros habría funcionado mediante una combinación de jerarquía política y ritual con relaciones económicas parcialmente heterárquicas, donde diferentes grupos privilegiados compartían acceso a recursos básicos aunque no a los mismos bienes simbólicos. No significa que Tulum fuese una sociedad igualitaria: la propia muralla, la arquitectura palaciega y las diferencias de ajuar indican estratificación. Significa que estatus material y nutrición no estuvieron perfectamente acoplados dentro de la muestra estudiada. citeturn19view1turn26view3
La evidencia anterior al Posclásico es mucho más débil. El INAH fecha los edificios hoy visibles principalmente entre 1250 y 1550 d.C., aunque la Estela 1 porta una fecha de 564 d.C. y la Estructura 59 conserva elementos del Clásico Terminal. Para el Preclásico tardío no existe una secuencia bioarqueológica comparable en el núcleo de Tulum; sitios costeros regionales como Xcaret sí muestran que ya existían comunidades de pescadores y agricultores desde el Preclásico tardío. citeturn17view0turn23search6
Conclusión central: la mejor lectura actual de Tulum no es “ricos bien alimentados frente a pobres desnutridos”, sino una economía costera compleja en la que maíz, pesca, intercambio marítimo, trabajo especializado y organización corporativa sostuvieron a una población socialmente diferenciada que, al menos dentro de la muralla, compartió muchos de los mismos riesgos nutricionales e infecciosos. citeturn19view0turn26view3
Tulum en el tiempo y en el espacio
Tulum ocupaba una posición excepcional en la costa oriental de Quintana Roo, sobre un promontorio frente al Caribe. La ciudad monumental estaba delimitada al norte, oeste y sur por una muralla con accesos y torres, mientras que hacia el este se abría al mar y a una caleta apta para el desembarco de canoas. Su emplazamiento enlazaba explotación litoral, navegación, comercio y ceremonialidad; el INAH la considera una de las grandes ciudades de la costa oriental de los siglos XIII–XIV y señala su posición estratégica en las rutas entre las provincias de Cochuah y Cozumel. citeturn17view0turn19view1
La zona arqueológica visible representa sobre todo el núcleo cívico-ceremonial y residencial privilegiado, no la totalidad del asentamiento antiguo. Fuera de la muralla se conocen estructuras domésticas más modestas y sistemas de albarradas. Uccheddu y Ortega-Muñoz interpretan que allí vivió buena parte de quienes practicaban agricultura, pesca y artesanías, mientras que gobernantes, sacerdotes, administradores y sectores intermedios ocuparon en mayor medida el espacio amurallado. Esta reconstrucción es plausible, pero no debe transformarse en una correspondencia rígida “intramuros = noble / extramuros = común”, porque las categorías sociales mayas y el uso de los edificios pudieron ser más flexibles. citeturn19view1turn26view0
En el recinto central se concentran El Castillo, el Templo de los Frescos, la Casa de las Columnas, la Casa del Halach Uinic, palacios, altares y plataformas residenciales. El INAH identifica además un chultún junto a la llamada Casa del Chultún, acondicionado para almacenar agua. La clasificación arqueológica utilizada en el reciente estudio bioarqueológico atribuye a varios grandes edificios funciones religiosas, administrativas y, en determinados casos, de almacenamiento. No se dispone, sin embargo, de una identificación arqueológica inequívoca de una “plaza de mercado” de Tulum comparable a mercados excavados y caracterizados químicamente en otros centros mayas. Comercio abundante no equivale automáticamente a un mercado formal arqueológicamente demostrado. citeturn17view0turn26view0
Mapas y planos útiles: el trabajo de Uccheddu y Ortega-Muñoz contiene una Figura 1 con Tulum y Tancah y una Figura 2 con el plano del recinto y las estructuras de procedencia de los entierros. El artículo está disponible mediante su DOI académico. La ficha oficial del INAH sobre Tulum permite relacionar ese plano con los edificios monumentales conservados.
La cronología exige además distinguir la historia regional de la evidencia directa del centro monumental:
timeline
title Tulum y la costa oriental: secuencia arqueológica relevante
c. 300 a.C.–250 d.C. : Preclásico tardío
: No hay una secuencia bioarqueológica sólida del núcleo de Tulum
: Xcaret documenta comunidades costeras tempranas de pescadores y agricultores
250–900 d.C. : Clásico
: Redes costeras y asentamientos regionales en expansión
: 564 d.C., fecha inscrita en la Estela 1 de Tulum
900–1200 d.C. : Clásico Terminal / Posclásico temprano
: Estructura 59 conserva rasgos anteriores al gran auge posclásico
1200–1400 d.C. : Fuerte crecimiento de Tulum
: Intensificación del comercio marítimo y consolidación del recinto
1400–1550 d.C. : Máximo desarrollo del estilo Costa Oriental
: Fase principal de los entierros y osarios estudiados
1518 d.C. : Expedición de Juan de Grijalva
: Una gran ciudad habitada es descrita frente a esta costa
1579 d.C. : Tulum aparece ya descrita como ciudad en ruinas
1974–2014 : Excavaciones y recuperación de las principales colecciones osteológicas
2019 : Publicación del estudio de movilidad con estroncio y oxígeno
2026 : Estudio integrado de nutrición, enfermedad y organización social
La parte inicial del cronograma es deliberadamente prudente: el Preclásico tardío está mejor demostrado regionalmente que en Tulum, mientras que la evidencia arquitectónica y funeraria que permite estudiar alimentación y enfermedad pertenece abrumadoramente al Posclásico tardío. citeturn17view0turn23search6turn26view0
Arqueología de la alimentación y del abastecimiento
El medio de Tulum ofrecía una combinación paradójica: abundancia de recursos litorales y marinos, pero condiciones menos favorables para una agricultura extensiva que en ciertas zonas interiores. Esto convirtió la subsistencia en un sistema mixto. El maíz siguió siendo fundamental, pero el pescado y otros productos marinos aportaban proteínas y micronutrientes, mientras que el comercio podía amortiguar limitaciones locales de producción. La síntesis regional de Ortega-Muñoz sobre 196 individuos de 19 sitios de Quintana Roo encontró que las poblaciones costeras tendían a mostrar mejores condiciones que las interiores durante el Clásico, posiblemente gracias a una dieta más diversificada y a proteínas marinas; durante el Posclásico, sin embargo, aumentaron varios marcadores de estrés tanto en costa como en interior. citeturn17view1
Para Tulum, el estudio clásico de Barrera Rubio sobre su economía litoral-marina, junto con los trabajos posteriores, sitúa la pesca y la explotación del litoral entre las actividades básicas. El propio patrón osteológico de robustez y entesopatías documentado en las colecciones de Tulum se ha relacionado tentativamente con actividades físicas intensas, entre ellas pesca y labores marinas. Debe insistirse en “tentativamente”: una entesopatía no identifica por sí misma una profesión concreta. citeturn17view1turn26view0
La situación es menos satisfactoria en arqueobotánica y zooarqueología. A diferencia de otros sitios mayas con publicaciones detalladas de semillas, fitolitos, almidones, huesos de pescado y mamíferos, no aparece en la literatura accesible revisada una gran síntesis cuantificada de macrorrestos botánicos y faunísticos de Tulum capaz de expresar, por ejemplo, “x % pescado, y % venado, z % moluscos”. El estudio de 2026 cita trabajos recientes de almidones en cálculo dental y microdesgaste que corroboran consumo de vegetales/maíz y alimentos de consistencia relativamente blanda, pero parte de esa evidencia procede todavía de informes de proyecto o trabajos recientes no acompañados por tablas dietarias completas de acceso público. citeturn21view0turn19view3
Tampoco resulta justificable postular una agricultura puramente local. Los habitantes extramuros pudieron cultivar parcelas próximas y las albarradas indican organización del espacio, pero la densidad de población, la estrecha franja litoral y el papel portuario hacen razonable una combinación de producción local + abastecimiento regional + intercambio marítimo. El estudio de 2015 considera expresamente plausible que las comunidades costeras recibieran por comercio maíz, vegetales y carne procedentes de otros lugares. citeturn17view1
La siguiente tabla separa lo efectivamente observado de lo inferido:
| Tipo de fuente | Evidencia de Tulum | Qué permite inferir | Limitación principal |
|---|---|---|---|
| Arquitectura | Muralla, palacios, plataformas domésticas, templos, chultún y caleta marítima | Diferenciación social, almacenamiento de agua, circulación de personas y bienes | La función de un edificio no demuestra por sí sola qué alimentos contenía citeturn17view0turn26view0 |
| Áreas domésticas | Plataformas simples intramuros y estructuras más modestas extramuros | Hogares de rangos diferentes y posible organización corporativa | Excavación desigual entre núcleo monumental y periferia citeturn19view1turn26view1 |
| Mercado/intercambio | Puerto estratégico, caleta para canoas, bienes exóticos | Integración en redes comerciales de larga distancia | No hay un mercado formal identificado de manera concluyente en las fuentes revisadas citeturn17view0turn19view1 |
| Producción alimentaria | Pesca, agricultura y explotación litoral inferidas arqueológica y bioarqueológicamente | Economía mixta marino-agrícola | Faltan instalaciones de procesamiento alimentario cuantificadas de forma sistemática citeturn17view1turn26view3 |
| Restos vegetales | Maíz respaldado por proxies isotópicos, almidones y contexto regional | Base cerealista de la dieta | Falta una gran colección publicada de macrorrestos de Tulum citeturn21view0turn19view3 |
| Restos animales | Importancia de pescado y recursos marinos | Aporte proteico y micronutrientes costeros | Escasa publicación cuantitativa específica por taxón para Tulum citeturn17view1turn19view3 |
| Osteología/dientes | Caries, hipoplasias, hiperostosis, periostitis, estatura | Estrés durante crecimiento, enfermedad y dieta rica en carbohidratos | Osarios mezclan individuos y dificultan asociaciones esqueleto-diente citeturn19view2turn26view2 |
| Isótopos Sr/O | Individuos locales y al menos un no local | Movilidad y procedencia | No cuantifican directamente la proporción de maíz o pescado citeturn25search0turn25search2 |
| C/N dietario | Evidencia reciente favorece maíz + componente marino | Estructura general de la dieta | No hay aún una serie publicada de δ¹³C/δ¹⁵N de Tulum suficiente para una reconstrucción porcentual robusta citeturn19view3 |
| ADN antiguo | Sin publicación genética específica de los entierros posclásicos de Tulum identificada | — | Xcaret ofrece comparación regional, pero no sustituye datos de Tulum citeturn23search0turn23search14 |
Los cultivos introducidos después del contacto europeo constituyen otra laguna. Tulum seguía ocupado a comienzos del siglo XVI, pero no he localizado evidencia arqueobotánica directa que permita afirmar la incorporación de trigo, caña de azúcar u otros cultivos del Viejo Mundo a la dieta de los individuos analizados. Incorporarlos a una reconstrucción del Tulum posclásico sería, por ahora, especulativo. La ciudad estaba poblada en el momento del viaje de Grijalva de 1518 y había decaído profundamente antes de 1579, de modo que el intervalo potencial de interacción colonial temprana fue históricamente breve. citeturn17view0
Bioarqueología: dieta, movilidad, enfermedad y estrés
La base osteológica es excepcional por volumen pero problemática por contexto. Las campañas de 1974, 1982 y 2013–2014 proporcionaron 19 entierros primarios y grandes conjuntos secundarios. Los osarios suman 14.162 elementos óseos y un número mínimo de 240 individuos: 202 mayores de 15 años y 38 menores. Para el análisis comparativo reciente se estudiaron 165 adultos procedentes de nueve estructuras, seis clasificadas como domésticas y tres como palaciegas. Todos pertenecen al recinto intramuros. citeturn26view0turn26view1
La naturaleza colectiva de los osarios impide asociar siempre un cráneo, un diente y un hueso largo a una misma persona. Por ello, algunos porcentajes son frecuencias por elementos observables, no necesariamente prevalencias individuales en sentido clínico. Esta distinción es crucial para evitar convertir un conjunto funerario mezclado en una supuesta “encuesta epidemiológica” moderna. citeturn19view2
La alimentación
La convergencia de indicios favorece una dieta de maíz como alimento energético central, acompañada de pescado y otros recursos del mar. Las caries son compatibles con el consumo frecuente de carbohidratos fermentables, pero no permiten identificar por sí mismas el maíz; el argumento se refuerza mediante evidencia isotópica reciente, almidones y comparaciones regionales. Los recursos marinos aportaban proteínas, grasas y micronutrientes y podrían explicar por qué las comunidades costeras de Quintana Roo presentan en algunos estudios mejores condiciones que las interiores, aunque esa ventaja parece disminuir en el Posclásico. citeturn17view1turn19view3
No es posible, sin embargo, producir responsablemente un gráfico del tipo “60 % maíz, 25 % pescado, 15 % carne”. Una reconstrucción así exigiría valores individuales publicados de δ¹³C y δ¹⁵N, líneas base isotópicas locales de plantas y fauna, correcciones por fraccionamiento y un modelo de mezcla. Esos datos todavía no están publicados para una muestra representativa de Tulum. El carbono medido en esmalte en el trabajo de 2019 forma parte de un estudio de movilidad junto a estroncio y oxígeno y no debe confundirse con una reconstrucción dietaria basada en colágeno C/N. citeturn25search0turn25search2
Movilidad
El estudio de Ortega-Muñoz, Price, Burton y Cucina (2019) comparó Tulum con El Meco y El Rey utilizando morfología dental y relaciones isotópicas de estroncio y oxígeno. Tulum presentó la mayor variación isotópica de los tres sitios, aunque sólo uno de los individuos analizados fue clasificado claramente como no local. Un ejemplo publicado presenta un individuo local con ⁸⁷Sr/⁸⁶Sr = 0,709083, uno foráneo con 0,708398 y otro local con 0,709128. El resultado respalda movilidad y contactos externos, pero no una sustitución masiva de la población. citeturn25search0turn25search2
Esto encaja bien con un puerto donde el comercio podía movilizar personas además de bienes. El individuo no local puede representar migración, matrimonio, vínculos políticos o movilidad mercantil; el isótopo identifica una infancia geológicamente distinta, no el motivo social del desplazamiento. citeturn25search2turn25search4
Enfermedad
El resultado cuantitativo más importante es que las diferencias entre contextos domésticos y palaciegos son pequeñas:
xychart-beta
title "Indicadores de estrés en Tulum, Posclásico tardío (%)"
x-axis ["Hiperostosis", "Periostitis", "Caries", "Hipoplasia"]
y-axis "Porcentaje" 0 --> 100
bar [69.2, 63.2, 13.1, 38.1]
bar [60.9, 78.9, 16.3, 34.8]
Primera serie: contextos domésticos; segunda serie: contextos palaciegos. Hiperostosis porótica: 69,2 frente a 60,9 %; periostitis general: 63,2 frente a 78,9 %; caries: 13,1 frente a 16,3 %; hipoplasia del esmalte: 38,1 frente a 34,8 %. Ninguna comparación alcanzó p < 0,05. La periostitis tibial fue 90,9 % frente a 100 %, igualmente sin diferencia significativa. citeturn26view2turn26view3
La hiperostosis porótica se relaciona con estrés hematopoyético y puede aparecer en estados anémicos, pero la bioarqueología contemporánea rechaza identificarla automáticamente con “anemia por falta de hierro”. Infecciones crónicas, parásitos, deficiencias nutricionales, factores genéticos y otros procesos pueden producir patrones semejantes. El propio estudio de Tulum enfatiza esta etiología multifactorial. citeturn19view2turn19view3
Lo mismo vale para la posible deficiencia de vitamina C. Uccheddu y Ortega-Muñoz plantean que una dieta muy dependiente del maíz pudo incrementar vulnerabilidad nutricional y señalan la interacción entre ascorbato y absorción de hierro, pero reconocen explícitamente que no se documentaron lesiones óseas diagnósticas de escorbuto en Tulum. Debe hablarse, por tanto, de una hipótesis nutricional y no de escorbuto demostrado. citeturn19view3
Las hipoplasias lineales del esmalte, presentes aproximadamente en un tercio de las piezas evaluables, registran interrupciones del crecimiento dental durante la infancia y son compatibles con episodios de enfermedad o insuficiencia nutricional. Su frecuencia semejante en contextos palaciegos y domésticos sugiere exposición compartida a episodios de estrés temprano. citeturn26view2
La periostitis fue muy frecuente y puede responder a inflamaciones e infecciones inespecíficas. El estudio excluyó las lesiones claramente vinculadas a traumatismos de su análisis de periostitis, por lo que esas cifras no deben presentarse como tasas de trauma. Tampoco el trabajo de 2026 ofrece una prevalencia sistemática comparable de osteoartritis, de modo que no existe fundamento para afirmar diferencias ocupacionales por rango a partir de esa patología. citeturn19view2turn26view2
La cribra orbitalia aparece en la discusión etiológica general sobre anemia y estrés, pero no se presenta una tabla de prevalencias comparable a la de hiperostosis porótica. En consecuencia, hiperostosis y cribra no deben fusionarse artificialmente en una única cifra. citeturn19view3
Organización social, entierros y ritual alimentario
La arquitectura ofrece una imagen más jerarquizada que la paleopatología. Palacios con escalinatas, columnas y altares contrastan con plataformas de construcción más sencilla. Las denominadas Terrazas y otras estructuras menores probablemente correspondieron a sectores intermedios, mientras que los grandes complejos palaciegos alojaron a grupos de mayor rango. citeturn26view0turn26view1
El sistema funerario refuerza, pero también complica, esta jerarquía. Las tumbas-osario fueron utilizadas durante generaciones y parecen haber acogido miembros de grupos familiares o corporativos. Vargas Pacheco y Santillán ya propusieron en 1990 que su disposición podía estar relacionada con grupos familiares o linajes, una interpretación retomada por la bioarqueología reciente. La muerte, por tanto, no sólo expresaba estatus individual: contribuía a reproducir memoria, pertenencia y legitimidad colectiva. citeturn24search2turn26view1
Los ajuares de contextos palaciegos muestran una mayor presencia de cerámicas finas y bienes de prestigio y procedencia no local, mientras que los contextos domésticos son materialmente más modestos. Esa desigualdad simbólica contrasta con la semejanza biológica: no aparecen diferencias significativas en hiperostosis, periostitis, caries, hipoplasia o estatura media entre ambos conjuntos. citeturn26view3
La estatura general estimada fue aproximadamente 157 cm en el grupo doméstico y 155 cm en el palaciego. Entre mujeres, las medias fueron 148 y 151 cm; entre hombres, 161 y 148 cm. Pero los grupos por sexo son muy pequeños y la diferencia masculina quedó cerca, sin alcanzar, el umbral convencional de significación (p = 0,068); las mujeres mostraron p = 0,581. Resultaría metodológicamente incorrecto convertir esas diferencias en evidencia firme de discriminación alimentaria según sexo o rango. citeturn26view2turn26view3
Tampoco la distribución de edades ofrece una segregación clara: aproximadamente el 84 % de los enterrados en los osarios eran mayores de 15 años, y no se detectó una diferencia significativa en la distribución de edad adulta entre estructuras palaciegas y domésticas. La gran cantidad de restos cuyo sexo no pudo determinarse limita además los análisis detallados de género. citeturn26view1
De aquí procede la propuesta de una Tulum heterárquica. El concepto no significa ausencia de rangos. Describe una configuración en la que pueden coexistir autoridad política vertical, linajes, corporaciones económicas, autoridades rituales y redes mercantiles sin que una sola cúspide controle absolutamente tierra, pesca, comercio y subsistencia. La homogeneidad relativa de los marcadores de salud entre diferentes sectores intramuros se interpreta como compatible con distribución y cooperación económica entre grupos privilegiados. citeturn21view0turn26view3
Esta conclusión debe reducirse a su escala real: demuestra, como máximo, una heterarquía entre sectores de élite y rango intermedio enterrados dentro del recinto. No demuestra igualdad entre nobles y pescadores extramuros, porque estos últimos no están representados adecuadamente en la muestra funeraria analizada. Los propios autores destacan que hasta su estudio no contaban con una serie funeraria excavada inmediatamente fuera de la muralla con la cual efectuar esa comparación. citeturn19view3
Respecto a banquetes y rituales alimentarios, la posición ceremonial de Tulum, sus vajillas finas y los bienes exóticos permiten plantear consumo de alimentos como mecanismo de negociación política y ritual. Sin embargo, no se dispone de un depósito inequívoco de banquete suficientemente estudiado —con grandes concentraciones de fauna, recipientes de servicio, residuos y distribución contextual— que permita demostrar fiestas elitistas concretas. La interpretación de feasting es por tanto plausible y comparativamente bien fundada en el mundo maya, pero más débil en Tulum que la evidencia funeraria propiamente dicha. citeturn19view0turn26view3
Comparación regional y límites de la evidencia
Xcaret/P’ole’ constituye el comparador más interesante para la profundidad cronológica. El INAH sitúa allí ocupación desde el Preclásico tardío, con pequeñas comunidades costeras dedicadas a pesca y agricultura, seguidas por un desarrollo económico, social y ritual durante el Clásico. Esto demuestra que el modelo de subsistencia litoral no nació con el auge posclásico de Tulum, aunque no prueba continuidad directa entre ambas poblaciones. citeturn23search6
Xcaret aporta además algo que Tulum todavía no posee: ADN antiguo publicado. González-Oliver y colaboradores recuperaron ADN mitocondrial de 25 de 28 individuos precolombinos de cronología Clásico tardío–Posclásico. Es una demostración de que la preservación genética es posible en Quintana Roo, pese a las condiciones tropicales, pero esos linajes de Xcaret no pueden extrapolarse directamente a la comunidad funeraria de Tulum. En la revisión realizada para este informe no he localizado un estudio paleogenómico o mitocondrial publicado específicamente sobre los individuos posclásicos del recinto de Tulum. citeturn23search0turn23search14
El Meco y El Rey son mejores comparadores para movilidad porque fueron analizados con los mismos métodos isotópicos que Tulum. El Meco no mostró individuos foráneos en la muestra estudiada, El Rey alcanzó aproximadamente un 20 % de posibles no locales, y Tulum mostró valores especialmente diversos pero sólo un caso claramente no local. El patrón señala una costa poblacionalmente conectada, aunque sin un único modelo migratorio. citeturn25search2
Xcambó, aunque se encuentra en la costa norte de Yucatán y pertenece principalmente al Clásico, es valioso como puerto comparativo porque combina producción costera, intercambio, bioarqueología y movilidad isotópica. Es uno de los casos que permiten interpretar las economías portuarias mayas como comunidades donde especialización productiva, circulación de bienes y desplazamiento de personas se hallaban estrechamente vinculados. citeturn25search4
En términos de salud, el estudio regional de Ortega-Muñoz (2015) evita que Tulum se interprete aisladamente. En 196 individuos procedentes de 19 sitios, las poblaciones costeras mostraron en general menor frecuencia de varias patologías que las interiores durante el Clásico, pero durante el Posclásico aumentaron caries, signos anémicos y periostitis. El autor relacionó el cambio con una combinación de jerarquización, militarización, actividad comercial, patógenos y transformación sociopolítica; estas son explicaciones probabilísticas, no una cadena causal demostrada para cada individuo. citeturn17view1
Todo ello impone cuatro incertidumbres principales. Primero, hay un sesgo espacial hacia el recinto de élite. Segundo, los osarios generan un sesgo osteológico, porque muchos huesos y dientes no pueden recomponerse en individuos completos. Tercero, existe un sesgo cronológico, pues la mayor parte de la bioarqueología pertenece a 1200–1550 d.C. y no permite seguir de forma continua los cambios desde el Preclásico. Cuarto, existe un sesgo analítico: faltan series publicadas amplias de arqueobotánica, zooarqueología cuantitativa, proteómica, ADN antiguo y δ¹³C/δ¹⁵N individualizados para Tulum. citeturn19view2turn19view3
Conclusiones y preguntas abiertas
La alimentación del Tulum posclásico debe entenderse como producto de una economía marítimo-agrícola integrada. El maíz aportaba buena parte de la energía; pescado y otros recursos costeros complementaban proteínas y micronutrientes; y una red de intercambio excepcionalmente activa podía introducir alimentos y materias primas imposibles o difíciles de producir localmente. Pero el peso porcentual de cada componente sigue sin poder cuantificarse con precisión. citeturn17view1turn19view3
La salud fue menos favorable de lo que la monumentalidad del centro ceremonial podría sugerir. Hiperostosis porótica, periostitis e hipoplasias indican episodios importantes de estrés fisiológico; las caries confirman una exposición relevante a carbohidratos fermentables. Sin embargo, ninguna de estas lesiones equivale por sí sola a una enfermedad concreta: anemia ferropénica, escorbuto o infección específica no pueden diagnosticarse automáticamente a partir de esos marcadores. citeturn19view2turn19view3
La aportación social más relevante de la investigación de 2026 es que la desigualdad monumental y funeraria no produjo una desigualdad sanitaria paralela y estadísticamente evidente dentro del recinto amurallado. Palacios y plataformas expresan rangos; los ajuares expresan acceso diferencial a prestigio; pero caries, hipoplasia, periostitis, hiperostosis y estatura no separan claramente ambos grupos. Esto favorece un modelo de poder plural y corporativo —heterárquico en algunos ámbitos— antes que un control central absoluto de la subsistencia. citeturn26view2turn26view3
No obstante, la cuestión fundamental continúa abierta: ¿qué ocurriría si pudiéramos comparar esos 240 individuos intramuros con una gran serie de pescadores, agricultores, artesanos y trabajadores enterrados fuera de la muralla? Sólo entonces podría comprobarse si la aparente equidad nutricional se extendía realmente al conjunto urbano o era una característica interna de los sectores privilegiados. citeturn26view0turn19view3
Las siguientes prioridades de investigación son especialmente claras: localizar y excavar contextos funerarios extramuros; obtener dataciones radiocarbónicas individuales que separen generaciones dentro del amplio intervalo 1200–1550; publicar series de δ¹³C, δ¹⁵N y δ³⁴S junto con líneas base de fauna marina y terrestre; ampliar ⁸⁷Sr/⁸⁶Sr y δ¹⁸O para investigar migración por sexo y rango; recuperar ADN antiguo cuando la conservación lo permita; estudiar cálculo dental mediante microfósiles, proteómica y ADN ambiental; y realizar muestreos sistemáticos de flotación, fauna y residuos orgánicos en hogares, palacios y áreas extramuros. Son estos datos, más que nuevas analogías, los que permitirían decidir hasta qué punto maíz, pescado, intercambio y desigualdad estructuraron realmente la salud de Tulum.
La bibliografía esencial para continuar esta línea comienza con **Uccheddu y Ortega-Muñoz (2026), “Enfermedad y nutrición de la sociedad heterárquica de Tulum, México, durante el Posclásico tardío”, *Latin American Antiquity, DOI 10.1017/laq.2026.10179, que actualmente constituye la síntesis directa más completa. citeturn21view0turn18search1 Le sigue *Ortega-Muñoz (2015), “Dental Health and Alimentation among the Quintana Roo Mayas”*, *American Journal of Human Biology* 27:779–791, DOI 10.1002/ajhb.22774, fundamental para la comparación costa-interior. citeturn17view1 Para movilidad, la referencia es *Ortega-Muñoz et al. (2019), “Population movements and identity in Postclassic Yucatan”*, *Journal of Archaeological Science: Reports* 23:490–500, DOI 10.1016/j.jasrep.2018.11.013. citeturn25search1turn25search2 Para el sistema funerario debe consultarse **Vargas Pacheco y Santillán (1990), “Las tumbas osarios de Tulum”, *Anales de Antropología. citeturn24search2turn24search15 Finalmente, la cronología y arquitectura oficial pueden contrastarse con la documentación del Instituto Nacional de Antropología e Historia. citeturn17view0
El estado actual de la evidencia permite, por tanto, una conclusión bastante firme pero deliberadamente limitada: Tulum fue una sociedad costera estratificada cuyo éxito dependió de combinar maíz, recursos marinos, movilidad e intercambio; sus élites expresaron diferencias de rango mediante espacio, arquitectura y objetos, pero los cuerpos conocidos muestran que esas diferencias no se tradujeron automáticamente en ventajas nutricionales o sanitarias. El gran desconocido sigue siendo la población situada al otro lado de la muralla. citeturn21view0turn26view3

